viernes, septiembre 17, 2010

PISO TREINTA



Los domingos
El vacío es el colchón donde las hadas duermen
Las vigas del techo están punto de quebrarse
Algo inexplicable las sostiene ingrávidas
Miércoles
La cal de las paredes sabe a azúcar
Ni el alcohol es capaz de esterilizar este castigo
Las persianas estorban a la noche
Nadie protesta
Procuramos este descanso fisiológico
Fase R.E.M.
Dos sueños
Y el despertador avisa.
El sábado asistiremos a los rituales de la carne
Perfumados, sedientos,
Por Dos copas de encierro

Por Katho Gomez
Foto Jose María, Flickr