
Hace diez años.
1997, MI INOCENCIA
Estaba peleando con el álgebra de Baldor y la trigonometría pitagórica, para no perder el año, poder graduarme con mis otros compañeros y compañeras que me llamaban cerebrito, aunque perdiera matemáticas, toda una ironía de la vida, todavía. Estudiar en la universidad no era algo seguro, aunque había rechazado una beca para la facultad de filosofía y letras en la universidad nacional, porque en mi casa no había plata para pensionarme en cualquier pieza cachaca. A final de curso tuve que rehabilitar matemáticas con un pinche 6, 2 para graduarme, el 18 de diciembre ya tenía mi primer trabajo vendiendo llantas en un concesionario de Good Year ( perdón por la publi) de allí salte de trabajo en trabajo hasta que con ayuda de mi abuela Inés me matriculé en la Simón Bolívar jornada absolutamente nocturna, de 6am . a 8 am. y de 6pm a 9 pm , incluido el sábado. Llegaron las primeras parrandas, mi contacto con el rock, police, radio heat, metálica, nirvana, , blondie, , soda, smashing pumpkins la lectura existencial ( muy mala por cierto) la metafísica mi corazón partió, muy partió, . Las clases de teatro , danza. Los primeros cuentos y poemas. ( muy malos).
Hace cinco años ,
2002. MI CARRITO nuevos retos profesionales, entré en tecnorumba,( laboratorio farmacéutico) aprendí muchísimo, a manejar, cocinar, planchar, lavar y todo lo que te hacen en la casa y termina en ar, porque , por fin me mudé sola, tras las lagrimas de mi madre y abuela, que decían que una señorita de su casa se vá cuando está casada, pensamiento detestable para mi, tenían razon , yo ya no era señorita, siguieron la universidad, los profesores locos y enamoraos de las alumnas ( no de mi) mi primer carro, un mazdita 323 coupe, que estaba PEPA, y como tal se lo robaron, y nunca apareció , afortunadamente el seguro cubrió y me alcanzó para un segundo carrito, SPRINT en el que cabían uno sobre otro hasta 8 pasajeros, semi borrachos y hasta 6 sobrios, a este se lo llevó el arroyo de la 84 a plena luz del día cargado de muestras medicas, Afortunadamente el seguro volvió a cubrir el desastre y mi jefe a decirme que estaba salá, y yo a creérmelo, los viajes, de trabajo, las reuniones interminables, las cifras de ventas y todo eso que te aliena cuando estas en el mundo laboral, la trágica muerte del York mi padre, joven, y poco comprendido. Tampoco no sabía que estaba a un año de perder a Elena a esa sabia vieja que me enseño casi todo lo que sé en la vida. Ni tampoco lo mucho que la extrañaría.
Hace un año.
2006 Mi Abril.
No supe que la esperábamos hasta las 20 semanas de embarazo, las pruebas daban negativo, los médicos no entendían, hasta que con una ecografía la vimos, con sus manitos juntas como si fuera a rezar, y su sexo , aquella pregunta, del medico, ¿ que creen que es? La respuesta de José, Niña, la estoy esperando hace 30 años.
Mi ángel, dulce sueño, mi hija del amor y de mi hombre, sentirme preñada en cada centímetro, la espera, sus pataditas en mi vientre por la noche, los preparativos, sus cosas pequeñas y olorosas a nuevo, mis lagrimas a no tenerla porque nació prematura, verla engordar y crecer poco a poco, darle la teta, hacerla eructar, dormirla, vestirla, amarla, y todo lo que hacen las madres que terminan en la.
Hace un dia Ayer. Madrugar como siempre desde que soy madre. Teteros, baberos, compotas, lectura, y bicicleta, paseo por la playa al atardecer como Dios manda con Mi esposo y la niña, me comí un helado después de mucho tiempo, con tanto frió no daban ganas, pero parece que por fin llegó el verano al norte de España. Comimos donde mi suegra que guisa como los Ángeles.