miércoles, mayo 30, 2007

HASTA QUE LA MUERTE.





En el canal cultural, qué casi nadie ve Las escenas se repiten y repiten, una pareja baila jazz entre las cuatro paredes de una habitación muy pequeña, e intima, definitivamente lo opuesto a sus vidas, se veían , montones apilados de libros en el escritorio descansando en el fondo sepia de ese cuarto improvisado de baile. como quien no se decide a leer con disciplina nada de lo que comienza, hojas dobladas justo en la esquina superior izquierda, lápices de punta negra y mas hojas tiradas en el bote de la basura, escritas con las tres frases de una novela inconclusa, la autobiografía del autor en sus personajes, la misma personalidad divida en muchos fragmentos insanos y tejidos de la manera mas cínica posible y creídos a su vez por un lector anónimo que espera encontrar en ese justo lugar la solución para sus miedos.

Ahora truena el ruido de la puerta que se cierra, la llave cae en la mesita de la sala mientras ella pretende ignorar los pasos de quien muchas veces ejerce de verdugo para sus actos. Es la manera que tiene de revelarse a sus noches de no existir al otro lado de la cama, de su respiración profunda y pesada en la espalda que seguramente la tranquilizaría mas de sentirla en el cuello, no ha pasado mucho tiempo desde que dejó de sentirlo ahí y un poco más abajo, justo entre sus piernas lamiendo su sexo, cuando le decía que le sabia a canela y nata, parece ser que esta convivencia por la que lucharon, ahora les separaba . Nunca pensaron que entre los dos un abismo se tejiera hondo tan pronto.

Las mujeres guardan la esperanza generacional de la entrega mutua, ahora solo parece que esa entrega dura mientras la pasión y la novedad pasan a ser cotidianas e inconvenientes, ellos consiguen su objetivo, hasta hace muy poco ella se jactaba entre sus amigas de ser quien pagaba la botella de tequila o de agitar el dry martíny, ahora asumiendo su vida de señora lo único que agita son los huevos y no precisamente los de él, si no los de la tortilla que desayuna o cena.

Cuando quiere sentirse ligeramente libré pensante le induce a hablar de política , debe ser por aquello que los psiquiatras y psicólogos llaman violencia pasiva , ella se hace del partido socialista y él de el de su padre y abuelo y muy probablemente el de sus nietos, o sea popular, ni en el congreso se debate tan a punto como en la sobre mesa de esa casa.

Ha tengo que hablar de “la casa” , casa que no entra entre los vienes de la unión por las capitulaciones que gustosamente firmaron bajo la prebenda de que lo mío es mío y lo tuyo es tuyo, pero con un buen abogado lo tuyo puede ser mío también. La casa, muchos metros mas grande que sus respectivas residencias de solteros, pero también muchos metros mas estrechas porque él en su manía no permite que nada sea cambiado . ella deberá resignarse a ese estilo minimalista pactado con la decoradora de interiores que él pagó. , así que con la paciencia que dios no le dio tendrá que salirle al paso en esto también.

hace una hora lo esperaba para ir a un concierto, concierto que viene como premio de consolación por un frustrado viaje a París. Pero París no les quedará siempre, desde hacía dos semanas y media miles de jóvenes de ascendencia musulmana quemaban miles de autos en las calles de la ciudad.

Ahora el agua de la ducha corre caliente el vapor se cuela por la puerta entre abierta. Estará así media hora más o menos, no para de criticar . Nunca lo que escoge le queda bien, siempre a su i atuendo algo le falta, entonces no se viste para ella si no ,para sus amigos o mejor para las esposas de sus amigos . le gusta el cine independiente y no sus películas para no pensar. El agua a dejado de caer en la ducha, en la Tv. pasan una de la segunda guerra mundial dos soldados de ambos bandos se encuentran atrincherados uno frente al otro el alemán muere de sed y el americano no entiende que le entregue su cantimplora de agua., el alemán prepara su fusil de fabricación rusa y con el ultimo aliento le dispara en la cabeza al americano que nunca le entrega la cantimplora por no saber hablar su idioma l. Plano cerrado buena fotografía ambos mueren. Entonces ahora se teme que estén atrincherados y en bando diferentes que quieran lo mismo pero no hablen el mismo idioma. Ella oye venir los pasos de él, listos los dos para continuar con la farsa.
.

Historia de como la costumbre arrasa con la pasión y el encanto.

viernes, mayo 25, 2007

ARIJUNA


Resulta que a la península de la guajira hace algunos años llego un arijuna(hombre blanco) con la esperanza de hacerse rico en una tierra donde abundaba algo que en las de él escaseaba y era tan o mas preciado que el oro.
El arijuna era una persona limpia , transparente, en sus ojos se podría apreciar una vida intensa, en su cara las cicatrices del pasado hacían mella, el hombre llegó a la península a caballo, cogido de las crines, galopando día y noche en busca de su preciado tesoro.

Lastimosamente un hombre tan maltratado por la vida no conocía el idioma el wayunaike y los indios de las rancherías no podían calmar mas allá de su sed con agua pues él en medio de la muerte no se hacia entender. un palabrero guajiro lo atendió en su rancho le colgó un chinchorro y le lavo los pies con agua dulce lo ultimo que se hace cuando alguien va a morir lejos de sus tierras.
En agradecimiento, el arijuna le entregó una pequeña bolsa de piel al palabrero, asegurando que tenía poderes curativos y haciéndole prometer que solo lo abriría cuando verdaderamente lo necesitara.
El arijuna paso la peor noche que recordara su existencia perdido en la guajira solo escuchaba los cantos y los rezos de una piache(bruja blanca pero india) para que aquel hombre que parecía morir renaciera entre la sal y los cactus de la tierra del olvido.

En la noche acechaban los lobos, pero los habitantes de aquel inhóspito lugar espiaban fascinados al arijuna, que con unos polvos hizo un círculo en torno a él y ningún animal entró a perturbar su sueño.
Al siguiente día el arijuna despertó como nuevo después de haber dormido la primera vez en lo que seria su cama para siempre un chichorro guajiro o como lo llaman en las tierras de francisco el hombre una hamaca grande.

el desierto estando conciente tenia otra vida otra voz otro canto de fondo dorado como el oro y de horizonte azul con su mar aunque no podía hacerse entender por palabras .
El arijuna intentó comunicarse con los demás, llamando a todas las puertas, ofreciendo sus servicios, su magia, pero sus ojos llorosos no obtenían otra respuesta que el silencio. Cercano a un abrevadero, el hombre se detuvo a refrescarse, y en el reflejo del agua observó una joven muchacha, se giró sobresaltado, ella le sonrió y tímidamente se apartó el pelo de la cara.
Estaba vestida con un atuendo que el jamás había visto algo llamado manta guajira y en su cara una líneas de colores que eran para proteger el rostro de sofocante sol manchas de divi-divi. su manta larga le cubría hasta los tobillos y su cabello de india virgen hasta las caderas . de pronto fue la primera y tal vez la única persona con la que se entendió sin palabras.

La sonrisa de la joven cautivó al arijuna, q rápidamente metió la mano en su fardo buscando algo con lo que contentar la curiosidad de la muchacha...de su fardo sacó unas monedas pero la muchacha no mostró ningún interés, el hombre volvió a buscar en su fardo y encontró un espejo pero la chica seguía observándole, y negando juguetonamente con la cabeza. Entonces ella....
Se metió la mano en su manta guajira y le mostró el tesoro que el había venido buscando
la sal. Fuente de vida, susurró el hombre mientras la muchacha vertía sal sobre sus manos, colocadas como un cuenco improvisado bajo el discurrir de la sal. Una vez hubo vertido todo el contenido, la joven se metió un dedo en la boca, lo bajó hasta la pequeña montaña de sal y luego lo dirigió a los labios de él, acariciándole los labios con la sal mojada.

Entonces el arijuna comprendió que la guajira como sus tierras es el lugar donde se le pone lo bueno y también lo malo a la vida y por su cuerpo mas que la vida que poseía en esos momentos corrió la sensación de que ya no era forastero en esas tierras por que tenia frente a el a la matayura que le daría la certeza de querer seguir allí hasta que sus venas se secaran algún día. Ella lo llevo a un pequeño cobertizo, apenas iluminado por la luz del atardecer, y ella sació su sed con un cuenco de buen vino de la tierra. Allí estuvieron los dos, sentados, observándose, sin atreverse a tocarse con otra cosa q no fuera la mirada. Ella le mostró fotos de su familia, el álbum familiar de generaciones de indios nativos y caminantes del desierto. El hombre sentía q aquella era su familia.
Llego la noche al fin y ya no era bueno quedarse mas en el desierto por las bestias y los otros arijunas que no se sabia si eran tan buenos como este entonces regresaron a la ranchería y ahí estaba la piache esperando la a la matayura como era costumbre por cientos de años esa noche seria su yorna(casorio) lógicamente preparado por su palabrero con otro wayuu de buena casta nunca se habría rehusado.
Juntos, dejándose llevar por el destino, y guiados por el palabrero, juntaron sus corazones en el santo ritual que durante generaciones habían resonado en la ranchería, pero su enlace era secreto, al margen de los demás habitantes q no veían con buenos ojos al extranjero. El palabrero rajó las manos de los amantes y mezcló su sangre en santo oficio. Un perro vagabundo fue testigo de aquella unión.
Aunque no era la costumbre lo de derramar sangre por que la sangre de las indias guajiras es muy costosa el palabrero lo hizo para que el arijuna entendiera que aquello era algo para toda la eternidad de repente en un matorral se escucharon unos pasos un nativo espiaba el ritual y fue corriendo a contarle a el padre de la india el grave error de su única hija que entre otras cosas era la comprometida de uno de los nativos mas rico del lugar, dueño de las salinas al este de la ranchera. Esa misma noche, el taita reunió a los bandidos mas peligrosos del lugar y fueron al acecho de la pareja, q dormían fundidos en un abrazo a los pies del palabrero, guardián de aquel amor.
Fue entonces cuando comprendieron que aquel amor que se entendía sin palabras no podía continuar en la tierra del olvido y el palabrero les consiguió un caballo y algo de sal para que lograran evadir el cerco del odio que les tenían preparado inmediatamente partieron rumbo al horizonte. el taita llegó a la casa del palabrero junto con los bandidos y montó en cólera, quemó todas las pertenencias del palabrero...todas, excepto la bolsa que el arijuna le había regalado horas antes. El taita montó su caballo y partió en busca de su única hija mientras el palabrero lloraba hasta q vio la bolsa, y se quedó mirándola largo rato.
En la bolsa estaban ocultos los secretos milenarios de los arijunas en especial de los arijunas buenos como aquel que había partido y así el palabrero pudo aumentar su infinita sabiduría pero no estando contento con haber quemado su rancho el taita días después quemo al palabrero es ahí donde nace la leyenda de huya dios de la fertilidad y de los amores contagiados que llega justo con las pocas lluvias de mayo.
El taita enloqueció al no poder encontrar a su hija y se quitó la vida,,,por eso la leyenda cuenta q cuando cae la noche se oyen los llantos del taita, los cantos rituales del palabrero basados en la sabiduría de los arijuna, y si cierras los ojos y miras al horizonte puedes ver a los amantes galopando hacia la linea q separa la tierra de l cielo, el amor del odio, los vivos de los muertos.
Es así como la guajira y sus mujeres parten en dos la vida de quienes las conocen o mejor dicho de quienes las posen por allí el amor sobrevive incluso en una tierra que los arijunas bautizaron como la tierra del olvido.

FIN

El unico relato he escrito a dos manos.
la web de mi amigo publio, http://www.publiodelavega.com/ por supuesto la otra mano fué la mia.

martes, mayo 22, 2007

HABANA BLUES

Si no la han visto, veanla.
si no la han oido, oiganla
si no la han sentido, sientanla.
si no se la han bebido, emborrachense en ella.
Un beso con amor y ron a mis amigos de la bella Habana

Viva cuba Caballeros

lunes, mayo 21, 2007

LOS MONTES DE MARIA




Cuando escribo lo que más me cuesta además de hilar las ideas, es ponerle titulo a los cuentos, poemas, o ,lo que sea que haga .esta vez no, cualquiera que piense en los montes de Maria , pensará que es una finca, o la entrepierna de cualquier mujer ( o travestí que aquí se operan) lo cierto es que la tierra de mis ancestros, abarca parte de las sabanas de Bolívar Sucre y Córdoba.

Desde los 6 meses de vida hasta los 14 años, semanas santas, vacaciones de julio y navidades transcurrieron como ya lo he dicho muchas veces entre las plantaciones de algodón mijo maíz y tabaco, aprendí a hacer las calillas y puros, que se fumaban con la candela pa dentro, también a desgranar el maíz , pilar el mijo en aquellos pilones enormes y mugrientos en la casa ( de bareque y palma seca) de los hermanos de mi abuela. Correteé gallinas, alimenté cochinos y piojos en mi largo cabello de india zenú. Siempre preparábamos el viaje a todo detalle y con antelación , Elena ahorraba parte de su salario como planchadora y lavandera para llevar un poco de modernidad a sus mas de 50 sobrinos y sobrinas, de todas las edades tamaños y colores , esperaban con ansia nuestra llegada para contarnos como les había ido la vida entre el tiempo de cada visita .

Le agradecían con plantas medicinales que ella hervía en grandes ollas para curar su diabetes o el respectivo mal de ojo que yo llevara. Me parecía rarísimo levantarme de la hamaca y quitar el frío al lado del fogón de leña viche y seca.. Montar en burro y luego a caballo, apadrinar vacas y terneros, poniéndoles nombres y apellidos. Eran los tiempos donde todavía se podía andar sin miedo a las balas o las motosierras descuartiza gentes.
Siempre me costó trabajo madrugar, por eso estudiaba de tarde en la jornada de los flojos mejor dicho, pero en el pueblo madrugar era un placer, ese olor a campo y boñiga se metían por los poros, al igual que el agua dulce del haguey más cercano. Elena tenia una sobrina mayor muy querida, Bitelva Meza, nunca he vuelto a oír que alguien se llame así, fue muy buena con nosotros, nos ayudaba a andar por los caminos montunos y apacibles, me traía bombombunes desde el economato más cercano, y cosas por el estilo un día se casó e hizo su propia familia yéndose a vivir a la cabecera municipal un pueblo pequeño pero con electricidad (todo un lujo) llamado la peña, tuvo sus hijos, vacas, pollos, plantación de yuca, maíz y ñame, hasta que mucho tiempo después se le dio por opinar y pensar en política. Era la asistente de el nuevo candidato independiente en la zona, primero le mataron el perro, luego un par de vacas, como símbolo de advertencia, y finalmente la mataron a ella.

Yo tenía 14 años esa vez había prometido algunos Jeans y camisetas a Mari su hermana menor de mi misma edad , contaba los días para regresar hasta que llamaron para avisar que no se podía que las tierras estaban mal vendidas ( al terrateniente paraco de turno) la familia tubo que huir todos y cada uno terminaron mal viviendo entre Barranquilla y Cartagena en tugurios mugrosos. Hacinados entre las paredes de material de sus nuevas casas alquiladas, Luis el hermano de mi abuela le dijo alguna vez, lo más duro es vivir arrendao, nada es de uno, no hay patio, ni animales, ni tabaco. Los demás nos miran como si la gente de pueblo fuera boba o pendeja. Uno no puede enterrar a los hijos eso es antinatural.

tiene razón pienso ahora. Nos sacaron a la fuerza de lo poco que era nuestro, todavía hoy no se puede regresar así porque si a la región, yo extraño profundamente mi tierra, y esos recuerdos maravillosos de la barranquillera que los mosquitos se despachaban a gusto cada noche.

viernes, mayo 11, 2007

EL YORK



Cuanta seguridad se puede sentir tras una cortina en la habitación de los seis años. Recuerdo que argentina ganaba aquel mundial de fútbol en México en el ochenta y seis Maradona hacia todas sus peripecias entre los onces o no sé si eran diez pares de piernas que pretendían detenerlo. Decía que sentía la infame seguridad detrás de la cortina de mi habitación de los seis años, necesitaba aquella pequeña seguridad en casa, a esas horas de la tarde tengo el primer recuerdo de mi padre.

Yo levitaba en un mundo de faldas nunca recuerdo haberme preguntado que era un papá? O para que lo utilizaban en las casas de mis vecinos? O si realmente era necesario?. No recuerdo como sonaba su voz pero, si recuerdo mi primera sensación de miedo, ese frió que se mete por los pies cuando las ramas de un árbol hacen figuras y sombras sobre la ventana por la noche. en realidad no había nada que temer, supongo que las cosas hubiesen sido más fáciles para ambos en los años subsiguientes a su aparición si alguien, no sé si mi madre o mi abuela me explicaran la función de un padre mientras toda mi larga vida a los seis años me movía en un mundo de faldas.

Recuerdo que él me abrió los abrazos sus ojos brillaban como los de alguien que ha reencontrado algo valioso en el lugar menos esperado, sus manos se sentían como las mías, flacas nudosas, huesudas, frías. Pero a mi se me ponen así solo cuando tengo miedo o frió. Entonces entiendo que a él también le embargaba el mismo miedo del reencuentro. Lo vi venir con metro noventa a mi menos de un metro, con sus pies de gigante en zapatos deportivos, con sus Jeans viejos, y su olor a malboro rojo. Lo vi venir a buscarse en mí. Y ese día yo simplemente me dejé abrazar aunque mi alma fue la que salió corriendo.

Me perdí no entendía nada, no sabía nada, probablemente una niña de seis años no debía sentir ese rencor de abandono, no debía reclamar con los ojos los tantos años sin saber de él, y los posteriores donde las cosas no cambiaron. Entendí que mi cuerpo de niña lo habitaba una anciana, una viejita con escoba de bruja que llamaba con la mente todo lo que quería bueno y malo, una mujer que presentía la bondad y la maldad , todo a mis seis años. Supongo que mi padre se dio cuenta de que algo no andaba bien en la niña, hasta que murió fui la niña. Él no lograba sacarme las palabras, mientras que en casa a media noche mi abuela gritaba desde su habitación, cállate que pareces un loro¡.


En esos primero años de la década del ochenta el gobierno no había establecido claramente las visitas de domingo a padres separados, pero si yo no soy hija de padres separados, desde que recuerdo nunca vi a mi madre con él. no era mi caso. Sin embargo cada sábado mi abuela empacaba un pijama, un vestido, y ropa interior para regresar el domingo. Unos fines de semana aburridores junto a sus amigos , mi cabello perfumado por el malboro, y la espera interminable a la puerta de los bares, billares y discotecas con la clara indicación de que no hablara ni me dejara llevar por ningún desconocido, aun si me decía que él mismo le había enviado a recogerme; atendía un negocio de bolsitas blancas que solo hasta ahora entendí. Un día por curiosidad asomé mi cabecita dentro de uno de estos lugares, recuerdo que fue en el centro de la ciudad , a las cuatro de la tarde, el aire acondicionado contaminado por el humo de los miles de cigarrillos que debían fumarse a esa hora ahí me hizo llorar los ojos, unas señoras en ropa apretada, y faldas muy cortas se paseaban de la barra a las mesas subidas en tacones muy altos, había una de cabello rizado y falda de cuero que le entregaba un vaso de cerveza, él en una mesa de esquina hablaba muy alto con unos hombres gordos vestidos extravagantemente aparapetados con joyas de oro amarillento grueso y pesado aplastando las camisas de lino abiertas hasta el pecho, O más bien donde se juntaban sus respectivas barrigas y pechos daban la sensación de tener tetas de mujer por la gordura, pensé que si en ese punto nadié había notado los rayos de sol colándose por la puerta de metraquilato desde la calle , tampoco notarían que yo entraría para investigar un poco más.

¿Investigar? . Porque a mis seis años sentía que algo no andaba bien. Entonces cuando puse el primer pie dentro, noté una mano pesada, negra me deteniendo mi avance - ¿tu para donde vas?- al alzar mi carita otra vez el frió terror de las sombras nocturnas reflejándose en la ventana se apoderó de mi, era una situación si salida. No sé de donde salió esa frase. – Vine a buscar a mi papá-
¿tu papá? Entonces con la cabeza dije que si para que no se me notara el susto en la voz y con el dedito flaco de mi mano izquierda señalé a la mesa donde él estaba- aquel negro pegó un grito con voz de trueno y dijo- ey Cork esta peladita dice que es tu hija- el jork – así le decían, un padre no puede llamarse el jork . Entonces se levanto camino varios pasos largos en el bar. me dio vuelta por el otro hombro refunfuñando – este no es un lugar para niñas te dije que me esperaras afuera- entonces lo miré fijo a los ojos –tengo ganas de orinar-.
Salió al instante fuimos caminando hacia la casa de alguien un amigo de él y me senté en la taza del baño pensando en manantiales de agua, en los aguaceros torrenciales del invierno para hacerme orinar. Lo logré salí como si nada mientras el seguía envolviendo con sus amigos algo parecido al tabaco pero más fino en hojitas delgadas de papel de arroz.

Siempre hablaba de matricularme en un colegio caro, de ir a la universidad incluso asistía a las clases de derecho en la universidad publica, me hablaba de ser una persona honesta, de bien, integra, todo lo contrario de lo que era.
Los años que siguieron a ese primer reencuentro no fueron mas felices, inventaba exámenes tareas y trabajos para eludir los fines de semana por las rutas de discotecas y bares del centro.

Una madrugada de enero a mis veinte años, soñé que un par de hombre me perseguían en una motocicleta de esas grandes azul, soñé que yo corría y corría por mi vida, pero que finalmente de espaldas en una esquina me dispararon cuatro veces por la espalda sentía como la sangre abandonaba a chorros mi cuerpo, Como la energía de la vida se derramaba sobre El pavimento tratando y a este tratando de absorber con rapidez los charcos bajo mi pecho, quedé tendida boca abajo, con las palmas de las manos hacia arriba, recuerdo que el ultimo pensamiento que tuve fue el de llamar a mi madre.
Eran las tres y veinte de la madrugada de ese miércoles cuando desperté ahogada por el nudo que amarraba mi garganta salté de la cama encendí todas las luces de la casa, fui a la cocina, tomé un vaso con agua, y mi madre salió de su habitación a ver que pasaba. Le conté el sueño me dijo que los sueños sueños son.
La mañana del sábado una mujer me llamó por teléfono a decirme- siento decirle que a su padre está muerto- y las subsiguientes preguntas – ¿cuando?- esta madrugada a las 3- ¿como? Cuatro tiros por la espalda-¿ quienes? Un par de hombres los testigos dicen que venían en una moto azul-Y ya no pregunté más. Pude saber hasta cual fue su último pensamiento.

martes, mayo 08, 2007

ADIOS A VALLEJO



Fernando Vallejo renunció a su nacionalidad colombiana porque considera al país 'asesino'


Vallejo, autor de obras como 'El río del tiempo'.
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¿Qué opina de la decisión del escritor Fernando Vallejo de renunciar a la nacionalidad colombiana? El autor de 'La Virgen de los sicarios' es ahora mexicano, afirma que no quiere volver a saber nada de Colombia y dice que "lo que me reste de vida lo quiero vivir en México y aquí me pienso morir".

"Desde niño sabía que Colombia era un país asesino, el más asesino de la tierra, encabezando año tras año, imbatible, las estadísticas de la infamia. Después, por experiencia propia, fui entendiendo que además de asesino era atropellador y mezquino. Y cuando reeligieron a Uribe descubrí que era un país imbécil. Entonces solicité mi nacionalización en México, que me dieron la semana pasada".

Así, sin ambages, sin pelos en la lengua, como siempre, Vallejo anunció el pasado domingo su renuncia a la nacionalidad colombiana, mediante un comunicado que dio a conocer Caracol Radio.

En la misiva, Vallejo hace una enumeración de las situaciones adversas que, según él, lo obligaron a tomar la decisión. "A México llegué el 25 de febrero de 1971, hace 36 años largos, más de la mitad de mi vida... ¿Y por qué no estaba en Colombia durante todo ese tiempo? -comienza la carta-. Porque Colombia me cerró las puertas para que me ganara la vida de una forma decente que no fuera en el Gobierno ni en la política, a los que desprecio, y me puso a dormir en la calle, tapándome con periódicos y junto a los desarrapados de la Carrera Séptima y a los perros abandonados, que desde entonces considero mis hermanos".


El escritor paisa (Medellín, 1942) asegura también que Colombia acabó con sus sueños de ser director de cine y que obstaculizó el comienzo de su carrera como literato. "Colombia, la mala patria que me cupo en suerte, acabó con mis sueños de cineasta -dice Vallejo-. Publiqué mi biografía Barba Jacob el mensajero en México, con dinero de amigos mexicanos. Cuantas veces me ha podido atropellar Colombia, me ha atropellado".


Vallejo también recordó cómo fue demandado por un polémico artículo que escribió: "Hace un año me querían meter preso por un artículo que escribí en la revista SoHo señalando las contradicciones y las ridiculeces de los Evangelios. Eso dizque era un agravio a la religión y me demandaron. ¡Agravios a la religión en el país de la impunidad! En que los asesinos y genocidas andan libres por las calles".

Un hombre polémico

Pensar en Fernando Vallejo sin la sombra permanente de la polémica es imposible. Por ejemplo, durante la pasada Feria del Libro se presentó su nueva obra: 'La puta de Babilonia', un largo ensayo en el que ataca a la Iglesia católica, haciendo un recuento minucioso, según el autor, de los crímenes que se han cometido a lo largo de la historia, a nombre de ella.

Cuando ganó el premio Rómulo Gallegos, por su novela 'El desbarrancadero', el monto del premio lo donó a una sociedad protectora de animales. Hace algunos años también publicó el 'Manualito de imposturología', en el que rebatía teorías de científicos como Newton y Einstein.

Vallejo es biólogo de profesión y estudió cine en Italia en los legendarios estudios de Cinecittá. También es autor de obras como 'El río del tiempo' y 'La Virgen de los sicarios'.

Tomada de EL TIEMPO.

lunes, mayo 07, 2007

LILA DOWNS LLORONA.

LLORONA

ALCOBA AZUL.



Si porque te quiero
quieres llorona
que yo, la muerte reciba
que se haga tu voluntad
Ay llorona,
por suerte de Dios no viva
Ay de mi, llorona,
llorona, de ayer y hoy
ayer maravilla fui, llorona
y ahora ni sombra soy.

Salías del templo,
un día, llorona
cuando al pasar yo te vi
hermoso huipil
llevabas, llorona
que la virgen te creí
Ay de mi, llorona
llorona de azul celeste
y aunque la vida me cueste,
llorona no dejaré de quererte.

Ahora digo yo.
recuerdo el olor a leña vieja en la casa de paja y barro
recuerdo la hamaca recien colgada
el café colado en una media vieja
las gallinas revoloteando entre la cocina y el chiquero de los puercos
recuerdo las zartas de tabaco secandose al sol de los mil dias
los bultos de maiz pa desgranar
el baño en arroyito de piedras chinas
el dulce de mango y papaya
te recuerdo.
llorona.

jueves, mayo 03, 2007

EL DIA QUE SALÍ DE TI.

 
Posted by Picasa


El día que salí de ti, más bien debo decir la noche, aquella noche de tu juventud, de tu belleza, de tus ojos indios en el olor embobante de tu perfume,
Las mañanas en las que te miraba aplicar el maquillaje y hacerte más hermosa ante mi ojos, deseando algún día ser como tu, con tu bolso grande y los zapatos de tacón.

Todos los piropos de los hombres por la calle, y la gente despistada que pensaba y piensa que somos hermanas, tú que no aclarabas el mal entendido. Fui creciendo y según dicen somos como dos gotas de agua, eso me gusta significa que soy tan distinta e igual a ti, tan cabal y entera, lógicamente tan desesperada y terca. Chocamos por un tiempo de lo iguales que somos, choqué mi rebeldía contra ti, mientras mordía mis labios para no gritarte y reclamarte por todo ese tiempo ausente, ahora lo tiendo todo, eso y más, ahora hablamos como iguales, como madres, como amigas.

los viernes sé que estoy en tus oraciones que mis hermanos me ven como ejemplo gracias a ti, que aunque me haya ido estoy, haces que esté siempre y estas tu siempre. Y yo que pensaba que me decían vieja. El día que me fui, te dije nada de lágrimas, no me gustan las despedidas en los aeropuertos. Sabes que te iba pensando, siempre temiste el momento de ser abuela, significa que los años vienen sin piedad, pero tu (gracias a tus cremitas) sigues entera y mas sabia, me enseñaste a vender zapatos a los profesores para pagar la mensualidad del colegio, no permitías que me dijeran cerebrito, y lo mejor nunca tuve hora de llegada ( sería porque me invitaban a pocas fiestas) . A nuestra Elena la extrañamos, y la sentimos al pie de la cama, Gracias mamí por esta vida y por la otra, perdóname que nunca sé si es el 4 o el 5 de mayo, creo que es el 4, que tengas los mejores cuarenta y seis años (perdón por decir la edad) que Dios te de Salud.
Siente que desde aquí te abrazo, como la hija agradecida que sueña con sentir el olor de tu perfume y tu guiso muy pronto en su piel.