
PERFIL .
Todos nos hemos topado en algún momento de nuestra vida con esta palabra que, obviamente, es un concepto implantado por psiquiatras y psicólogos para agrupar
las características psicológicas, cognitivas y sociales de las personas. A medida que crecemos y que optamos por una integración en el mundo laboral, son los administradores del departamento de recursos humanos de las empresas los que se encargan de que las vacantes sean cubiertas por los aspirantes que tengan el perfil adecuado para cubrirlas.
Pues bien, dicho esto y de hacer tanto alarde de términos técnicos, paso a describir mi perfil. Soy una mujer colombiana de veinticinco años. Con más de cinco años de experiencia en el sector farmacéutico, con buenas referencias laborales, empática, agresiva en las ventas, y con poca distorsión de la realidad y sus aconteceres ; lo que se dice un sujeto adaptado y funcional.
Muchas personas que leen este blog me han preguntado ¿ que haces en España? ¿Por qué no estas en tu país?, la verdad es que al mudarme el año pasado a este lugar lo hice con la ilusión de comenzar una nueva vida, al lado de la persona que amo, hasta aquí todo suena muy bonito y dulce, y en realidad lo es, mi esposo es un ser increíble y adorable, he dejado atrás muchas cosas, familia, amigos y un trabajo prometedor, pero nada de esto importó antes de venir y la verdad ahora además de extrañarlos, prefiero estar con él ..
He aprendido muchas cosas, conocido gente increíble, y estoy en la empresa más grande y menos pujante de la unión europea. “ el paro”. Ciertamente con todo el destello de amor y lujuria de mi vida personal no me plantee ciertos interrogantes que otros inmigrantes tienen resueltos antes de venir o que al menos si no los tienen resueltos sí saben que existen. Ahí he pecado por omisión.
La inserción al mundo laboral no ha sido fácil, y no basta con tener el perfil como ya dije; eso no garantiza ser la persona adecuada, porque en el perfil no entra la nacionalidad. Es la primera vez en mi vida que tengo que admitir que me encuentro marginada; es decir, apartada de una realidad porque las oportunidades que se me ofrecen, no van más allá de las de cuidar niños o ancianos o limpiar y servir mesas. Y ustedes me dirán: “pero si el trabajo no es deshonra”, y tienen razón. Pero no es deshonra cuando puedes escoger, además de estar cualificado para ello. Este tema me tiene revuelta hace un par de meses. Paso por encima del prejuicio de los demás al pensar que los colombianos, latinos, o inmigrantes en general no somos gente de fiar o calificada para los puestos; las mujeres somos fáciles y los hombres ladrones mentirosos o traficantes. Son clichés y parece mentira pero existen.
En este tiempo me he dedicado a buscar empleo en el sector farmacéutico, que es donde tengo experiencia y un amplio conocimiento. La verdad sin muchos resultados. Comencé a preguntarme ¿ por qué siquiera me llamaban para las entrevistas? Luego apliqué para otros puestos y tampoco. Hasta que por fin de una importante multinacional me llamaron,. La entrevista transcurrió sin mayores tropiezos. Demostré mi conocimiento, justifiqué mi experiencia, etc, etc, “ pero” además de tener el perfil, la razón que me dan es que soy inmigrante, ( no importa que tenga toda mi documentación en regla). Eso, eres inmigrante, y como este trabajo requiere muchas relaciones públicas, la gente todavía tiene perjuicios y puede que la labor se vea truncada por ese detalle.
Así sin mas ni mas me tiraron la puerta en la cara. Pues muy bien. Levanté mi culo de la silla, di las muchas gracias y me di la vuelta.
El resultado: estoy despierta desde la 5 AM pensando en que terminaré limpiándole el culito algún niño o anciano español por un salario mínimo y sin cotizar a la seguridad social. Yo sé que ahora las cosas las veo negras y complicadas, pero gracias a Dios vivimos holgadamente y nuestra familia no depende de dos salarios, estoy estudiando, haciendo amigas y luchando porque no se me discrimine cuando ven el color de mi piel o mi acento barranquillero.
KATHERINE GOMEZ .
