sábado, abril 08, 2006

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UN BUEN POLVO.



Este no es un titulo falso con el que tiento al lector para luego pasar a temas políticos, hoy quiero hablar de eso de los buenos polvos, pero ¿ que es un buen polvo?, ¿quien lo dictamina? ¿de que depende? No creo que dependa del numero de orgasmos o de la intensidad de los mismo, tal vez depende de ser capaz de amanecer al lado de la otra persona, o de poderla recordar con agrado, o como dicen mis amigas del punto G, pero no se enreden pensado que el punto G queda en el músculo interior de la vagina o en la próstata de los hombres, más bien queda en la hechicería, en el milagro en la belleza, o en los ojos de alguien que te desnuda con mirarte.

La química, la atracción, e incluso la paz reposada y deslumbrante del paseo por la playa, pueden enmarcar esa sensación única y fascinante de amar. También están esos que se hacen sin compromiso y con pasión, sin complejo esos son buenos, porque sin ellos es imposible situar a los otros a los amielados y arrunchosos, o a los que se dan la vuelta y terminan en ronquidos espalda con espalda. No puedo dejar de mencionar una palabra que me enseñó el andaluz Becker devaneo, ese preludio de seducción donde los fluidos comienzan a cuajar en las entrañas de los amantes, donde el aliento se vuelve huracán y la caricia verso, soy adicta al devaneo. Como soy adicta a esa parte menos romántica de los buenos polvos, el mal aliento mañanero, y la legaña pegajosa del día siguiente, y hasta el guayabo del ¿que hicimos? Como en ( y tu mamá también) Todo necesita de su contrario para poder seguir existiendo, Y del recuerdo para poder seguir anhelando.

Por otro lado se encuentran los polvos rápidos, con o sin querer, la del hombre que llega antes de los esperado o el de la mujer que tarda mucho en llegar, creo que es cuestión de sincronía y complicidad, eso solo se consigue conociendo al otro, por lo general la primera vez con alguien es así desincronizada aunque deben de haber excepciones. Están lo que se exhiben y los que se encuentran sin querer. Lo bueno es que ahora te estarás preguntando ¿cual ha sido el mejor? ¿Con alguien que ya partió?, o ¿con alguien que acaba de llegar, o que llegará?; para eso están los olores, sabores, la música, y los lugares para evocar ese momento mágico y hechicero en el que nos sumergimos a la hora de amar, de entregarnos y recibir de viajar entre sabanas en ese velero al que decimos al zarpar del puerto, buen viento y buena mar.

Catherine Gómez.

miércoles, abril 05, 2006


PRINCESAS.





La nostalgia es buena porque solo se siente cuando te han pasado cosas bonitas en la vida; aunque también se puede sentir nostalgia de aquello que queremos que pase. Alguna vez alguien me dijo que lo que ha mi me gustaba era el cine para pensar, y tiene toda la razón, y¿ para qué no, si no es para pensar?, aunque también puedo quedarme un tiempo después degustándolo como el buen vino, o como una grata velada. En mi humilde concepto ese es el cine que vale la pena ver. el que hacen sencillo y honesto, el que se agradece porque aun mostrando las cosas mas sórdidas de la vida, no te deja tirado llorando a moco tendido si no que te pone a mirar a través de los sentimientos de esas personas anónimas que no conocemos y tal vez en otras circunstancias no nos interesaría conocer.

En el mundo de aquellas mujeres que se contonean vendiéndose en la calle podemos encontrar miles de historias particulares, generales, increíbles y otras comunes. Es por eso que me atrevo a hablar de Princesas, una película que muestra a las mujeres que ejercen el oficio según lo que dicen más antiguo del mundo (aunque no sé de donde sacan eso). Las protagonistas de esta historia que maravillosamente ha dirigido y escrito Fernando León de Aranoa autor también de filmes como FAMILIA y BARRIO, nos transportan por las calles polvorosas y agitadas de una Madrid en constante hecatombe, que bien podría ser una Bogotá, o un Manila . y por los pasos entaconados de quienes venden el amor sin tenerlo y peor aun sin derecho a sentirlo.

Princesas es una historia de putas; de la puta inmigrante que entró con visa de turista y se quedó, que tiene que vender su cuerpo porque sin papeles tendría que trabajar cuidando ancianos o limpiando casas y le pagarían un mísero sueldo que no le alcanzaría para enviarle a su madre anciana y a su hijo de cinco años el sustento. y la puta local que lo hace por venir de una familia disfuncional o porque le parece que es una forma fácil de ahorrar dinero para ponerse las tetas mas grandes y así sentirse mejor con ella misma. Estos dos roles son interpretados maravillosamente por dos actrices; Candela Peña ganadora del premio Goya a mejor Actriz protagónica, y acompañándola en el papel de Yuleima está la bellísima dominicana Micaela Narváez quien demuestra una vez mas que lo que necesita la mujer latina en esta España convulsionada y convulsionante es una oportunidad. Desnudos claro que hay, escenas de sexo claro que hay pero no se ven vulgares y asquerosas sino por el contrario sufridas y nostálgicas.

La música original es un deleite que nos ofrece Alfonso de Vilallonga , quien nos lleva desde ritmos afro caribeños como la bachata hasta sonidos más contemporáneos como el de manu chao, en fin todo lo que nos demuestra que el buen cine se puede hacer con poco presupuesto y mucho ingenio, pero bueno de eso ya tienen mucho los cineastas latinoamericanos. Para finalizar solo me queda está frase” acuérdate de mi, porque solo se existe cuando alguien te recuerda no cuando tu recuerdas a alguien”.
Por lo tanto no temo recomendarla como esas buenas cintas que hay que ver en la vida.

KATHERINE GOMEZ.